Un Poco de historia
En realidad los instrumentos que conforman a la batería como la conocemos en la actualidad, datan de los inicios de la civilización, con troncos de madera y con las mismas manos se podía golpear distintas superficies provocando un sonido, aunque esto fue evolucionando con el tiempo con la inclusión de cueros, y otros materiales. Los instrumentos de percusión eran muy utilizados por las tribus africanas durante ritos y ceremonias religiosas. Con el comienzo de la esclavitud estos ritmos cruzaron el océano para formar parte de la cultura occidental. Ya para comienzos de 1800 se comenzó a agrupar estos instrumentos para que pudiesen ser interpretados por una sola persona, contrariamente a lo que pasaba antes que eran interpretados por 2 o 4 personas.
El inolvidable Buddy Rich
Más adelante el armado de la batería “evolucionaría” para darle más comodidad al percusionista al momento de tocar. En el ámbito militar se popularizó el uso del redoblante y el bombo y, aunque no tan comúnmente, el uso de platillos. Esto tenía como fin provocar una respuesta emocional del enemigo, o incluso intimidando al enemigo con ritmos y sonidos que podían crear una atmósfera acorde. Esto era interpretado por cuerpos de soldados especialmente designados que eran utilizados en celebraciones, marchas y hasta en las batallas mismas.
Para comienzos del siglo XX, más precisamente en la década del ’20 y ’30, se comenzó utilizar la batería como la conocemos actualmente, con la explosión del jazz.
Las primeras baterías consistían de: Un bombo con pedal, un redoblante, los llamados Tom-toms, un hi-hat o charles y uno o 2 platillos elevados por sobre la batería, denominados como “Crash” y/o “Ride”. La batería también perfeccionaría las herramientas para interpretar este instrumento denominadas comúnmente como palillos (o baquetas), dos palillos de madera de una longitud aproximada de 40 cm., y un grosor de 1 cm de diámetro. Aunque esto varía con respecto a la música o el músico que la interprete.
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Vía | Psicofxp
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