En el Estado de Goias comenzó a regir una prohibición, dictada por la Justicia Federal y que abarca a todo el país, a la venta del videojuego por considerar que “estimula la violencia”.
El fallo del juez Carlos Alberto Simoes no dejó lugar a dudas. Según estimó, ambos juegos “provocan permanentes estímulos a la subversión del orden social, atentando contra el Estado democrático y de derecho y contra la seguridad pública, por lo que se impone su prohibición y retirada del mercado”, según publicó ayer el diario “Clarín”.
“Son nocivos para la salud de sus consumidores” porque refuerzan actitudes agresivas”, añadió, según el sitio web de la Superintendencia de Protección los Derechos del Consumidor (Procon) de Goias.
En el Counter Strike hay que combatir a terroristas, rescatar rehenes, desactivar bombas, escoltar o asesinar a personalidades, con armas que van desde granadas y pistolas Glock a fusiles AK-47
o bombas. Según detalla el Procon en Brasil hay incluso una versión adaptada al país que reproduce la guerra entre policías y narcotraficantes de las favelas.
El Ever Quest es un juego de rol on-line con escenarios fantásticos donde se lucha contra monstruos y enemigos.
Pero los brasileños no los podrán jugar porque las multas para quienes no cumplan con la norma -que abarca la distribución y comercialización- llegarán hasta los 5.000 reales.
Como si todos los que jugaran al Counter anduvieran matando gente por ahí…